Hola. Si has acabado aquí seguramente te estarás preguntado ¿y éste
quién es?
¿Te apetece tomarte un café? Hoy invito yo.
No
soy astronauta, ni ingeniero, ni abogado. Soy Realizador. Aunque
es mucho más sencillo decir que "hago vídeos", así lo explica mi abuela y
todos la entienden a la primera. Siempre funciona. Y tú, ¿quién eres?
Has leído que trabajo en Weblogs SL.
‘Advertising from the Mad Men era‘ es un conjunto de dos libros de gran formato que guardan la esencia publicitaria de los 50 y los 60 en EE UU que tanto han inspirado y basado la intachable Mad Men. En dos tomos diferenciados por el turquesa (The Fifties) y el rojo (The Sixties) vienen a ser un repositorio de anuncios y campañas publicitarias de papel perfectamente conservadas, pero no solo eso, además están contextualizadas y explicadas en texto según el momento sociopolítico de la década por la que atravesaban.
En plena era de la Revolución Creativa y el boom de los años de oro de la publicidad, después de medio siglo de historia vemos como la sociedad norteamericana se quedó registrada en la publicidad del momento, en unos productos y piezas publicitarias que tras más de 60 años seguimos percibiendo como referentes de máximo cuidado y cenit estilístico, que clasificamos en nuestros días contemporáneos bajo la palabra “vintage”.
¿Qué pasaría si colocáramos un trozo de carne roja sobre un fondo rojo? … Intensificó el concepto de la virilidad y del color rojo que intantábamos transmitir en relación a la carne. Leo Burnett, c. 1950
‘Advertising from the Mad Men era‘ no pretende profundizar demasiado en las explicaciones. Se explica solo. Es un libro para observar y que aspira ser observado. Me hubiese gustado encontrar más explicaciones en algunos casos, pero no es su finalidad profundizar más allá de un resumen de lo que ocurrió en cada década del mundo de la publicidad estadounidense. En 1950 se vivía en un mundo de hombres, pero las mujeres comenzaban a cobrar cada vez más relevancia en la sociedad. Relevancia que se forjó en cambios sociales y quedó escrita en la publicidad de aquella época.
Una de las historias más impresionates en la historia de la publicidad es el tabaco, uno de los pilares de Mad Men. Alrededor de los 50 comenzaban a aparecer los primeros estudios sobre los posibles efectos perjudiciales del tabaco, a lo que la industria respondió por un doble frente: los cigarros con filtro y una masiva publicidad de refuerzo de valores en la que fumar era positivo, placentero y sinónimo de felicidad. Todo el mundo fumaba y estaba más que bien visto. Era un icono estilístico. Sin embargo, la aparición del filtro de tabaco se asoció al poco tiempo a las mujeres, y los cigarros con filtro comenzaron a ser considerados socialmente femeninos. Algunas marcas se centraron en ello, a otras lo que estaba ocurriendo no les hacía gracia. Por aquél entonces, Philip Morris tenía creado desde 1924 Marlboro, unos cigarrillos para mujeres. Tras la Segunda Guerra Mundial, Marlboro buscaba reinventarse, querían revitlizar su marca.
Fue en 1954 cuando uno de los puntos de inflexión en la publicidad, y por ende, en la sociedad norteamericana, estaba a punto de suceder. Leo Burnett creaba el Hombre Marlboro, una campaña cuyo objetivo era identificar el cigarro con filtro como algo masculino y reconducir Marlboro hacia una marca de tabaco para hombres vendiendo durante décadas un incesante concepto: virilidad.
Hasta 1999 duró la campaña del Hombre Marlboro, consiguiendo impresionantes beneficios e impacto sobre la marca y cambiando en cuestión de pocos meses después de su lanzamiento todo el target comercial que la consumía. El Hombre Marlboro fue considerado la primera persona de una lista de las 101 personas más influyentes que nunca han vivido. Esta es únicamente una de las historias que el libro inicia…
En definitiva, ‘Advertising from the Mad Men era’ es una buena compra. De esas que merece la pena tener en casa si te llama el mundo de la publicidad y quieres conservar los primeros pasos de una revolución creativa que cambiaría la sociedad mediante las ideas de un grupo de hombres de Madison Avenue y unas marcas que buscaban llegar al público hasta que se quedaron en una historia socioeconómica que, aún a día de hoy, permanece vigente.
‘Advertising from the Mad Men era‘ está editado por Taschen y cuesta sobre 38 euros.
Desde hace un año aproximadamente, se habla cada vez más y con mayor fuerza, de Smart TV, televisión conectada, televisión inteligente. Pero la conversación está virando, y no tan lentamente cómo parece. Los aspectos fundamentales y claves en la decisión de compra de un televisor en el consumidor español continúan siendo el tamaño y las características técnicas. Poco a poco se ha ido asumiendo cómo básico que los televisores deben tener entrada de internet (y/o wifi), deben ser LED o LCD, y tener entradas HDMI, DVI, VGA, … de igual manera que en el pasado asumíamos como básico que un televisor tuviese entrada de Euroconector.
Ahora todo está orbitando en torno a la conexión a internet. La tele ya es interactiva definitivamente y el canal de retorno queda completamente implantado en una conexión de alta velocidad en la que el mercado competitivo es tan abierto cómo lo que pueda ofrecerte internet. Sin embargo, cuando hablamos de televisión hoy, seguimos hablando de un mercado de masas. Cuando hablamos de internet, tenemos claro que es un medio masivo, pero tremendamente segmentado en cada conexión y aún más en cuánto a consumo audiovisual.
Es entonces cuándo, en una televisión con una barbaridad de posibilidades, la pregunta a subrayar en torno al aparato es ¿voy a querer un proyector/monitor o un motor de entretenimiento?
Muchos somos los que hace años fuimos dejando la televisión convencional bastante de lado, principalmente por el arcaísmo del medio, en el fondo enclavado en férreos formatos de entretenimiento audiovisual que hoy sólo representan una opción más en el universo audiovisual en el que se encuentran. Programas de 60 minutos, directos planteados para rellenar tiempos, contenidos tematizados pero planteados para una masa de espectadores común pero heterogénea, guerras de competencia, parrillas programáticas… por supuesto, hablo de televisión en abierto. Encender y sentarte a ver.
En este sentido, el televisor para un espectador que busca esta experiencia seguirá siendo un proyector convencional, regido por programadores de la industria televisiva convencional.
La competencia de las cadenas de televisión en abierto ya no se limita a las grandes de la TDT. Ahora son Youtube y Vimeo. La competencia de las televisores temáticas de pago es Youzee, Filmin, Wuaki (cuando sean mucho más conocidas y arranquen con gran fuerza), iTunes, Megaupload, Megavideo y todas las producciones y programas independientes tipo Malviviendo.
Televisión es lo que te apetece. No es una obligación. Es un placer. La realidad es que si me apetece ver contenido sobre ski, quizás las última opción que me plantee sea buscar un programa o reportaje que me hable sobre ello en televisión en abierto, e incluso en televisión de pago (un Extreme Sports Channel o Eurosport 2, por ejemplo). Cuándo quiero este tipo de contenido inmediatamente pienso en videos sobre nieve muy bien realizados en Vimeo, luego busco publicaciones que hablen sobre ski, después investigo en Youtube y quizás por último, acabe buscando a ver si hay algo en televisión. Probablemente desde el punto uno de mi ruta de búsqueda, ya esté saciado.
Estas ya son palabras muy antiguas y no estoy contando nada nuevo. La realidad es que hemos llegado a ese punto en el que ya hay contenido audiovisual suficiente. Cualquier productor hoy tiene cabida en cualquier parte del mundo y los límites no están marcados por la tecnología, si no por la creatividad y en segunda barrera, por el idioma.
El consumo audiovisual inteligente, para mí, debería estar centrado en un motor de entretenimiento personalizado para audiovisual. Smart TV te ofrece acceso a todo, pero no se trata sobre una cuestión de acceso al contenido, si no de conocimiento y descubrimiento activo sin llegar al peligroso punto de abrumar al espectador.
No he probado aún Google TV, pero quizás el hecho del “todo aquí” llegue a abrumarme en su experiencia televisiva. Es cómo cuando entras en Google y buscas “ski” y te salen aproximadamente 429.000.000 resultados. De la página dos no voy a pasar. ¿Me estoy perdiendo algo realmente que me interese? Tengo acceso a todos los videos, pero me encuentro incapaz de clasificar entre lo que me resulta útil y lo que no. Debo conformarme con “si me quedo audiovisualmente saciado” o “no encontré todo lo que busco”.
Para mí Smart TV no se trata de que me den acceso a todo el contenido. Es algo que debo dar por hecho en esta era audiovisual, sea la modalidad que sea (VOD, suscripción tipo Netflix, pago individual, acceso gratuito, televisión a la carta, directo). El verdadero valor de la televisión inteligente es el conocimiento del espectador y saber sugerirle y ofrecerle contenido de forma directa y útil, sin prisas ni agobios de ventanas de explotación, targetizado, adecuado al momento y estado de ánimo, así como a los gustos individuales.
Una televisión inteligente no debe ser un proyector/monitor del contenido elegido. Debe ser algo más que eso. Ir más allá de una puerta abierta. Un compañero de experiencia con posibilidades casi infinitas y sin barreras que le apetezcan al espectador. En el fondo, no deja de ser otro consumo de internet.
En otros medios tradicionales, como la televisión, por desgracia no es un valor seguro. En internet, cuanto más creativo es un video, mejor suele funcionar. El no estar sujeto a formatos cerrados, presiones publicitarias o imposiciones de medio pueden ser algunos factores por los que la creatividad audiovisual se desarrolla especialmente más y mejor en el video online, con unos costes razonables y una interesante respuesta por parte de la audiencia.
¿Es posible que Google / Youtube quiera potenciar este aspecto por encima del contenido? Puede que esta sea la tendencia actual. Low cost (y no tan low cost), pero sobre todo, creatividad sobre el formato y contenido. Esta pista de Rush Smith, procedente de YouTube NextUp, podría ser un argumento a favor de esta afirmación, entre todas las cosas por las que YouTube podría apostar:
Una posible tendencia que parece tener vistas de futuro y que podía haber comenzado con todo el fenómeno OK Go, desde “Here It Goes Again” y todos sus videoclips:
La semana pasada estrenamos en WSL uno de los proyectos que más ilusión nos hacen: 1001 Experiencias. Es un proyecto para L’Oreal Men Expert, con objetivo hombres entre 25-35 y destinado a contar experiencias que por algún motivo, merece la pena vivir. Perderse en el Atlántico, vivir una noche de desenfreno en Las Vegas, que se siente al saltar en paracaídas, al surfear con un longboard o la libertad de recorrerte toda la costa española en un Cabrio son algunas de las experiencias con las que hemos arrancado este nuevo proyecto.
Una de las partes más destacadas de este proyecto en el que participo como editor y realizador, es la presencia audiovisual. Qué mejor forma de sentir una experiencia que viviéndola en primera persona y aquí es dónde el formato audiovisual juega su mejor carta, en un marco donde una de las tendencias publicitarias online con mayor crecimiento en los últimos meses está realizando cada vez más una apuesta en firme por el branded content de toda la vida, pero basado en la amplia libertad editorial y de nicho que es capaz de ofrecer internet y una publicación de este estilo, relacionando la marca con un contenido atractivo per se, agradablemente yin y apeteciblemente frambuesa, como diría Daniel Solana en su recomendado libro ‘Postpublicidad’.
Un contenido que no trata sobre los productos de la marca, y por lo tanto no es percibido como una agresiva e intrusiva campaña de venta frente al espectador, si no que aporta una utilidad y cobra un sentido en torno a la experiencia informativa y entretenida de buscar un plan que vivir en algún momento.
Hemos arrancado Octubre con Nacho Caribbean y la experiencia del longboard. Además de cada artículo en texto, cada mes tendremos nueva producción y sensaciones que vivir a 25 fotogramas por segundo.
El fin. Es una palabra que tiene las mismas posibilidades de tener connotación positiva y negativa al mismo tiempo. En mi caso es positiva, aunque lo que venga a contar hoy no parezca positivo para mucha gente.
Por suerte o por desgracia, he formado parte (y sigo formando, que todavía no me he muerto) de la generación audivisual a la que le ha tocado el gran cambio. Las cadenas cierran, los contratos basura, el triunfo del contenido mediocre… se le podrán poner muchas pegas a este artículo, pero aún recuerdo cuando muchos éramos estudiantes en primero de Comunicación Audiovisual (he dicho “éramos”… Dios, recuerdo esto como si fuera la semana pasada y han pasado seis años y miles de experiencias desde entonces…) creíamos en la falsa esperanza de que cuando acabásemos llegaría la TDT con decenas de cadenas nuevas en las que una gran mayoría de nosotros podríamos encontrar un trabajo digno y estable en la pequeña pantalla. Porque habría nuevos puestos de trabajo.
La realidad fue muy contraria. El reparto de cadenas fue a parar a los grandes grupos de comunicación y la heterogeneidad audiovisual se quedó en ciernes. Así como los puestos de trabajo, porque nos encontrámos con ese personaje dramático como él sólo, al que apodamos La Crisis.
Dentro del sector audiovisual, La Crisis se convirtió en La Parca y comenzó a cortar presupuestos justo cuando la pequeña industria del entretenimiento catódico comenzaba potencialmente a cobrar más interés que nunca.
He tenido la casual suerte de no vivir nunca la cancelación de un programa, aunque mis compañeros de Canal Sur acaban de vivirlo tras 10 años en antena. Para muchos de ellos fue su primer trabajo tras salir de la Universidad. Eso corresponde a entre 1/3 y 1/4 del total de una vida profesional desarrollada aquí:
Sin embargo, he vivido algo más triste. O más emocionante. El ser fichado para el equipo de una cadena nacional y ver cómo el proyecto cierra, casi de la noche a la mañana. Me refiero a Veo Televisión, lo que iba a ser la gran apuesta audiovisual del reputado periódico El Mundo y en mayor escala, del grupo de comunicación Unidad Editorial (EM, Marca, Telva, Yo Dona, Expansión, entre muchas otras más cosas). Aspiraban a ser una de las networks de España y contaban con un motor lo suficientemente potente como para conseguirlo, al menos a nivel informativo.
Pero a ese motor, en lugar de echarle gasolina, los responsables máximos decidieron echarle agua. De esta manera los altos cargos podrían seguir siendo muy altos, y el equipo necesario para mover el coche lo empujaría hasta que arrancase. Pero el combustible era agua. Y se veía que no iba a arrancar. Apostaron por hacer prensa televisada, radio televisada y televisión que quizás hubiese triunfado hace 15 años. Formaron parte de ese grupo de personas que no quisieron confiar en el nuevo modelo audiovisual, escuchar las nuevas voces, y los únicos votos de confianza que emitían eran hacia sus jefes de sección, redactores jefe, directores de opinión y demás cargos de alto nivel.
En la historia de Veo Televisión, perfectamente resumida por Panorama Audiovisual, se relatan desde los inicios de los primeros informativos de la TDT hasta el fichaje del supuesto salvador de la cadena, Ernesto Sáenz de Buruaga, del que se llegó a hablar de un contrato de 600.000 euros anuales. Sin llegar al año de antigüedad, hundió el barco hasta que tocó fondo con su estrategia audiovisual.
Tras todo esto, la impresión que me llevo es de tristeza. De ver cómo un grupo de comunicación que ha llegado tan lejos, lo hizo tan mal en televisión, y pudo derrochar tantos millones de euros en una cadena que no levantó más de un 0.9% de audiencia en sus mejores épocas por aferrarse a un equipo directivo y filosofía de contenido francamente pasado de rosca, y un poco borrachos de burocracia. Mientras tanto, otras personas con el trabajo de un simple post en su blog o un video pidiéndo una hamburguesa en un McAuto consiguen en muy poco tiempo y por muy poco dinero, entretener e informar mientras son vistos por millones de personas. El primer objetivo de la televisión mass media. La imagen una balanza con ambas situaciones es realmente impresionante.
Tristeza al ver cómo 70 compañeros se iban a la calle de un viernes a un lunes, y más tarde nos íbamos unos 110 técnicos. Un 70% de ellos, en prácticas o becarios. Gente licenciada hace entre dos y cuatro años que tras haber pasado por unas cuántas productoras y teles, y tantear cómo pinta el futuro de este medio desde dentro, decide dejar atrás haber estudiado Comunicación Audiovisual o Periodismo, acompañado en la mayoría de los casos por un Máster en Producción Audiovisual o similar; y dedicar su vida por completo a algo completamente distinto. Compañeros con los que compartes, como mínimo, ocho horas diarias de tu vida. Muchos de ellos acaban siendo personas cercanas a tí.
Dejar atrás unos 6 años de formación, aproximadamente. Esto es una decisión lo suficientemente triste e importante como para prestarle atención cuando se repite en mucha gente joven que quiere dedicarse a la televisión. Muchos de mis compañeros de Veo decidieron dedicarse a comenzar una nueva vida en farmacia, diseño y creación de videojuegos, montar su propio negocio de hostelería, fotografía, oposiciones a policía e incluso negocios de turismo rural.
Sí, podremos decir que esto no es propio del audiovisual y centerares de personas descubren su vocación años más tarde de haber estudiado. Se supone que en primera instancia, decidir invertir cuatro, cinco, seis o siete años de tu vida en formarte para una profesión debería ser la decisión que marque tu vida profesional. Perder la vocación en un mundo tan apasionante y creativo como el audiovisual, justo al inicio de tu vida profesional y después de tanto trabajo y lucha por lo que te apasiona, es francamente triste.
Mi posición frente a todo esto sigue siendo la misma. No pienso perder un sólo minuto en atender formaciones que gastan mi tiempo sin enseñarme nada realmente nuevo y de valor (esta lección se aprende bien en la universidad española). El acceso a la formación internacional es francamente difícil por todos los campos, y más aún si buscas para audiovisuales. Para mí, la pequeña pantalla se va a quedar en standby durante un tiempo, y seguiré dedicándome al audiovisual en su nueva, y cada vez más grande, forma, a la que muchos llamanos ahora WebTV.
Una forma de audiovisual tan nueva, desconocida y apasionante a partes iguales que aún no hay estudios especializados en ello, porque desde la aparición de Youtube hace cinco años aún seguimos investigando el fenómeno. Así que podréis encontrarme como Responsable de video en Weblogs SL, para los que ya había realizado algunos trabajos audiovisuales, aparte de llevar casi dos años como editor en ¡Vaya Tele! y coordinar un equipo de unos 40 videobloggers.
Por cierto, hace seis días alcanzamos las 10M de reproducciones en nuestro canal de Youtube.
Últimamente me estoy centrando mucho en temas de webtv. Siempre me ha interesado y ahora más que nunca, es cuando mucha gente está viendo el potencial del video en internet, en cierta medida porque lleva varios años asentando terreno y muchas cifras comienzan a dar luz verde cada día a más proyectos que hasta ahora estaban en un segundo plano.
Buena parte de este éxito viene dado por la revolución provocada por la forma en que la revolucion iPhone y dispositivos Android han tratado al video, integrándolo como parte de una interfaz útil, agradable y usable en multitud de aplicaciones. La App de Canal Cocina para iPhone es un ejemplo con más de 500.000 descargas y no deja de beber de videos de televisión recortados para la versión web del canal. Ahora están también en móviles, multiplicando lo que era una única ventana de distribución de pago basada en las multidifusiones, por tres.
La webtv no creo que sea el futuro absoluto de la televisión tal y como la conocemos, pero a día de hoy sí podríamos calificarlo como un amplio abanico de formatos nuevos y con un atómico potencial compuestos de un esqueleto diferente y una estructura que los hace especialmente atractivos frente a lo anteriormente conocido como “Televisión: esto es todo lo que hay”.
Una de las temáticas más exitosas en webtv es precisamente la que venimos comentando, la gastronómica. En Weblogs SL estamos experimentando con ello y hemos conseguido dar con claves bastante interesantes en este sentido.
Hace tan sólo cinco años la única forma de cocinar basándote en una “fuente audiovisual” era un programa de televisión. Podría durar hasta más de una hora, ocupando considerables horas de emisión y tiempo dedicado del espectador. El ejemplo más rápido, Arguiñano:
Cinco años más tarde, una receta, por ejemplo de tarta de queso, con una producción bastante cuidada ocupa algo más de 40 segundos; esto son 90 veces menos de lo que ocupaba antes en televisión convencional. Lo primero que cambia significativamente es el canal de distribución, de una emisión convencional en televisión a internet. El resultado es el siguiente:
En este caso, está patrocinada por el canal de web televisión de una marca y lleva campaña de promoción. Este es otro ejemplo en formato webtv, que no llega al minuto y medio de duración y con una estructura de producción mucho más medida:
La evolución es patente y el futuro de video gastronómico es prometedor más en internet que en pantalla tal y como la conocemos. Personalmente, la clave de la evolución en este caso la apuntaría hacia la interactividad con el usuario como gran motor de avance en los próximos años.
Primetimeblog.tv, blogging to talk about.
¿Sabías por qué un satélite se mantiene en el mismo lugar en el espacio? ¿Por qué son necesarios, cuánto cuesta fabricar uno o quién se encarga de controlarlos y cómo lo hacen? ¿Sabías que un satélite tiene entre 15 y 20 años de vida? O que las antenas parabólicas miden cerca de tres metros de diámetro… algo grande, aunque nada comparado con el tamaño de la máquina con las placas solares desplegadas, unos 25 metros de largo; y una minucia en relación al peso del satélite: Unas dos toneladas.
Desde hace un tiempo estoy desarrollando una colaboración especial con el blog de DIESL, dedicado al mundo de la actualidad de la televisión por satélite, sobre el funcionamiento tecnológico de todo el sistema que permite hacer posible esta modalidad de transmisión de televisión. Las nociones técnicas las hemos dejado para otro momento y hemos decidido explicar cómo funciona un satélite de televisión desde el lado más curioso y sencillo de la tecnología, para que todos podamos entender cómo y por qué funcionan estas máquinas.
Algunos artículos ya han sido publicados:
Y en ¡Vaya Tele! también hemos explicado cómo recibimos la televisión desde un satélite. Espero que os resulten útiles.
Primetimeblog.tv, blogging to talk about | Una moda que comenzó con la televisión por satélite y se fue con ella.
Ningún secreto es que la industria alimentaria actual es bastante preocupante. La industrialización de la producción, los descubrimientos químicos testados hace décadas en materia de conservantes, edulcorantes, colorantes y demás aditivos que lleva nuestra dieta diaria, tanto en casa como fuera de ella, me despiertan gran curiosidad sobre lo que como. Por suerte o por desgracia, existen numerosos creadores y directores que deciden dedicar una parte de su obra a este asunto y algunos de ellos han conseguido cambiar incluso un negocio global tan enorme como el de Ronald McDonald.
Aquí recopilo tres documentales que realmente me gustaron sobre el tema de la alimentación, y si no eres extremadamente paranoico u obsesivo, deberías ver. Algunas cosas de estos documentales dan verdadero miedo, pero ya que no podemos frenar esto de ninguna forma fácil, conviene saber que comemos y en qué nos va a afectar, de igual manera que nos preocupamos de los asuntos políticos y sociales que nos atañen día y día. Estos asuntos incurren directamente en la salud de todos y a largo plazo.
‘Food Inc.‘ está centrado en la industria alimentaria estadounidense, sobre todo lo que podemos encontrar a pie de estante en un supermercado norteamericano. No está centrado en la comida rápida, sino, por ejemplo, en cuántos pollos son necesarios para abastecer a una nación tan grande y qué metodología de crianza se utiliza. Por otra parte, una buena mitad de la producción se dedica a hablar de los alimentos GMO, o organismos genéticamente modificados, también conocidos por muchas personas como transgénicos. Qué son, dónde se utilizan y por qué son algunas de las respuestas que da ‘Food Inc.’
Otra parte realmente interesante de este documental es la dedicada al tema de la legalidad frente a granjeros y cultivos vegetales y crianzas animales. Detrás de este mundo existe una multinacional llamada Monsanto, que ingresa más de $7.340 millones de dólares al año, consta de más de 16.000 empleados con presencia global y es objeto de polémica constante por el potencial o real riesgo que suponen sus actividades de comercialización e investigación biotecnológica sobre la salud humana, animales y cultivos vegetales.
Más información sobre el documental en ¡Vaya Tele!
‘Fast Food Nation‘ no es en realidad un documental, si no una ficción cinematográfica comercial que abarca el tema de las cadenas de restauración de comida rápida en Norteamérica, sin nombrar ninguna marca en concreto, pero refiriéndose constantemente a McDonalds / Burguer King en multitud de referencias, como el control de limpieza y trabajo de los trabajadores o la producción de aditivos especiales incoloros en laboratorios que dotan de característicos sabores a la comida, como el sabor barbacoa de una hamburguesa hecha en una placa de inducción o incluso en un microondas.
La cinta tiene también un pequeño trasfondo político referido a los trabajadores mexicanos en una planta de producción de carne en EE UU y la tiranía de uno de sus jefes. Hace un tiempo hablé de la película en este blog y aunque no sea una gran producción, revela algunos hechos empresariales que mucha gente no conoce y conviene saber.
‘Super Size Me‘ quizás sea el documental más conocido de todos los de esta pequeña lista. Consiguió revolucionar realmente al mundo entero y a McDonalds, quienes desde entonces se vieron obligados a invertir millones de dólares en lavar constantemente su imagen, crear campañas de publicidad y relaciones públicas relacionadas con la calidad de sus productos y acciones constantes con sus consumidores para desmontar todas las teorías urbanas que han surgido en torno a la actividad de la marca y la calidad de sus productos.
El documental muestra a Morgan Spurlock, el realizador y protagonista del mismo, comiendo exclusivamente comida de McDonalds durante 30 días, en desayuno, comida y cena. Además, tenía que aceptar el menú super size cada vez que se lo ofrecieran. El resultado es espeluznante a muchos niveles y no se puede resumir en una palabra. Es necesario ver los datos reales del deterioro de su salud tras esta experiencia y ver la comparación con una dieta variada.
¿Tienes más títulos? Podemos ir ampliando la lista en los comentarios.
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Canal+ España ha estrenado nuevos identificadores de cadena en los que se ven unos sofás que se prenden fuego o se destrozan. La idea surgió del siguiente concepto concepto creativo:
La televisión ha muerto: larga vida a la televisión.
La televisión está viviendo una revolución radical y vertiginosa en la que están cayendo todas las convenciones.
Lo que no está expresado en las imágenes os lo cuento: Los spots están grabados con una Phantom HD a 1000 fps, una maravilla de la técnica.
Primetimeblog.tv, blogging to watch about. Todo a través de Neo2
Sí, he incumplido la promesa con la que comencé la nueva etapa de este blog. En los últimos meses me han pasado muchas cosas a nivel profesional, todas ellas positivas, y alguna que otra, muy positiva. Tras este tiempo de desconexión, volvemos con grandes videos. El tema esta vez es simple: desagradable, pero original.
Hay veces que la creatividad se encuentra en cosas inesperadas, agrias e incluso incómodas. Si no, que le pregunten a los chicos de Digital Kitchen. Y sin embargo, de esas cosas ordinarias pueden salir grandes obras. Ejemplos:
Aún me cuesta entender el significado de este video y tardaré un tiempo. Un escenario totalmente blanco entre montañas nevadas. Frío. Olas con trozos de hielo resquebrajados, en un mar que se acerca más al negro que al azul del cielo. Llegando a la orilla, el cadáver de lo que parece un carnero sin piel dentro de una bolsa. Una soga lo ata y lo arrastra entre la nieve. Una llama de fuego. Un montículo azul.
Es, ese punto de demencia lo que hace tan originales a Foals.
Este es más fuerte. Una crítica directa hacia la sociedad del consumismo extremo y el perfeccionismo físico que representan muchas mujeres. Poca letra se necesita para un tema dance cuyo estribillo es “I’m a hustler baby, that’s what my daddy’s made me”. Los temas: bulimia, grasas, dinero, compras, teléfono, tarjetas de crédito, la mujer entendida como objeto sexual, consumismo, botox, cirugía estética, anorexia. Para mí, un 12 sobre 10.
Y la desvariada final no podía venir de otros. ¿Qué simboliza ese pulpo medio quemado entre neumáticos en la hoguera? Otra gran representación del caos mental de la adolescencia. El PLANO (sí, en mayúsculas), es el final: los globos negros en ese atardecer en el campo; una conclusión de esa etapa por la que pasamos todos y en la que ahora se quedan encerrados muchos adolescentes.
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No me atrevo a decir profesional porque no lo es, pero en estos tiempos que corren por la grabación de video, casi cualquier palabra es válida. Las cámaras de fotos ahora hacen maravillas, y las de video parece que continúan estancadas, dando sólo el paso al 3D.
Ahora le toca el turno a los móviles. La función de foto y video es lo que más uso de mi móvil, por comodidad para guardar momentos y recuerdos de forma instantánea. Llevo mucho tiempo esperando poder comprarme un iPhone, porque su concepto de usabilidad, operación y estilo del teléfono encajan perfectamente con lo que busco en un todo en uno.
Pero no quiero caer en manos de una tarifa leonina como las que impuso Movistar. Por eso, confío en que ahora, con tres operadores jugando a la competencia los precios se abaraten un poco y pueda adquirir por fin mi deseado iPhone. No necesito Android, ni un HTC, ni un Nexus One… no quiero instalar mil programas que luego no voy a utilizar, ni quiero poder programar en un teléfono móvil.
Tan sólo quiero llamar, recibir llamadas, mails, tener un iPod, ver video, escuchar música, y sobre todo, capturar foto y video de calidad. Y este videoclip profesional grabado con un iPhone 4 me confirma que la cámara de video HD 720p que incorpora es argumento suficiente para mí:
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Este año no pude tragarme el directo entero, uno de los programas que más espero cada año en TV, que reconozco abiertamente que me gusta y que creo firmemente en su potencial. Lo ví por partes en un bar y me quedé con unos cuantos apuntes.
El escenario, ese que los medios nos contaban que sería apoteósico de tal manera que casi poco tendría que envidiar al Colisionador de Hadrones (esto es exageración mía) me pareció un pelín desaprovechado. Muchas luces, muchos rojos, muchos puntos, pero quizás un poco estático. No obstante, es por sacarle alguna pega, los medios para el directo estuvieron impecables, como siempre.
La realización de este directo demuestra que con dineros y audiencia podemos llegar perfectamente a la altura de un gran show estadounidense en Europa. Quiero decir, que nosotros también sabemos hacer bien las cosas a lo grande.
Por otra parte me gustaron mucho esas imágenes de las familias europeas viendo el programa. Pese a que pueda parecer cutre creo que aumentan esa sensación de “toda Europa conectada” viendo una misma cosa. Podrá parecer una sensación moña, pero esa conexión me gusta y me resulta muy agradable. Creo que los chicos de Madcon también lo consiguieron con su actuación.
Dos acontecimientos: el asalto de Jimmy Jump, inesperado, polémico y traste. El festival se portó correctamente dándonos otra actuación para el final, aunque la canción no daba para más. También la irrupción dice mucho de la seguridad del festival.
Y el falso flashmob con Madcon. Los flashmob originales no son organizados, surgen espontaneamente. Parece que es la tendencia televisiva y publicitaria del año: ese concepto de coreografía grupal y en masa que ya sea apropió del nombre de flashmob.
Por último: me gustaron los grafismos en 3D sobre el Telenor Arena.
No me gustaron: los cambios de plano después de que explotase la bandera del país que iba a actuar y los rótulos, demasiado básicos.
Primetimeblog.tv, blogging to talk about | ¿Por qué hay que cargarse Eurovisión?
Pues eso, que estoy saturado de la serie de marras. Mi opinión ya la solté por Vayatele (no os perdáis los comentarios de la entrada), y tan sólo os dejaré con un video que muestra las otras mil formas posibles de acabar con la serie.
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Tras un buen tiempo con la sección de videoclip parada, hoy la retomamos con ritmo. Y es que continúo pensando que el dance es un género lleno de ritmo, ideal para disfrutar fuera de las discotecas y una buena oportunidad para dar rienda suelta al ritmo creativo en audiovisual. Hoy os traigo dos ejemplos bien hechos.
El primero de ellos es para el nuevo trabajo de los Chemical Brothers, Swoon, que se estrenará este 2010 y ya podemos ver el video del single (ver en Youtube). Me ha llamado especialmente la atención porque hacer un videoclip tan artístico como ese en pleno panorama audiovisual del 2010 es una apuesta, cuanto menos, interesante. Sus creadores han apostado por un look más que retro, basando la historia en siluetas y distintas texturas en color, que no sé si serán un homenaje a las primigenias pruebas de videoclips de Walter Ruttman allá por 1921, pero al menos a mi me recuerda mucho a eso:
Lo más probable es que se hayan inspirado en las creaciones de Ruttman como precedente. Y por otra parte, el segundo video de hoy sí que tiene un toque muy retro. La canción es “Why Don’t You”, de Gramophonedzie y basa su historia en el tópico de que todos los hombres somos un desastre en las cosas de la casa (mentira muchas veces) hasta que llega una chica y nos enseña cómo hay que hacer ciertas cosas (verdad muchas otras).
De este video destaco especialmente, aparte del remix entre dance actual y una bonita melodía propia de los inicios del cine sonoro, la mezcla entre blanco y negro y color, y el juego de dualidades que está siempre presente en un mundo actual y un mundo antiguo. Es una sátira simpática con múltiples interpretaciones. La chica no llega a ser una Gilda evidentemente, pero creo que hay que reconocer este buena idea de collage audiovisual:
Primetimeblog.tv, blogging to watch about | Porque no podemos decir que todo lo del mismo género musical es igual…
Esta promo es el nuevo trabajo de una agencia de publicidad brasileña, Animatório, para Cartoon Network. A primera vista creo que no es una promo destinada específicamente a los niños, por la forma de mostrar el contenido, por el ritmo y por el propio slogan. Es más bien una promo corporativa destinada a los padres, que la verdad me ha parecido bastante original.
En plena escena de guerra de juguetes, un soldado gasta sus últimas fuerzas para llegar al mando a distancia y encender la tele para dejar sintonizado Cartoon Network. Un ejercicio de originalidad bastante bien conseguido, pero supongo que no destinado a la propia audiencia del canal. Los productos audiovisuales infantiles, y más aún las promos, se caracterizan por tener un ritmo frenético, lleno de colores, movimientos, música y efectos de sonido, todo con la finalidad de distraer al niño espectador y no captar su atención. Cuando somos niños podemos concentrarnos muy rápidamente, pero también perdemos la atención y concentración en menos de un segundo, cuando vemos un estímulo que nos llama la atención o cuando algo nos aburre especialmente por su lentitud.
Primetimeblog.tv, blogging to watch about | Un paseo por la calle en la que vive la originalidad.
Interesante entrevista la que publican en FTV realizada a Kantar Media España (ex Sofres), quienes llevan actualmente el tema de la medición de audiencias. El aparato más polémico de la industria catódica sigue estando en boca de todos, más aún con el apagón y las nuevas tecnología digitales, que permiten nuevas líneas de investigación en audiencias.
Sólo hay una cosa que se mantiene igual: los audímetros miden los espectadores que ven la tele en sus casas, en el televisor. Pero, ¿qué es del ordenador? Somos muchos los que vemos la tele a través del ordenador, en múltiples modalidades… Ya hablamos hace un tiempo sobre estos aparatos, y comentábamos si daban un número real o no…
La cuestión es que la industria actual confía en el sistema, que podría ser mucho mejor y más avanzado, y lo cierto es, que marca la tendencia de la masa de espectadores. Pero, ¿está el audímetro preparado para esta era audiovisual? Veámoslo.
Hay varias. Por un lado, saber cuántos ven los programas de forma oficial, a través de las webs de las cadenas. Cuántos siguen la tv en directo a través de internet, y cuántos ven productos audiovisuales de forma “ilegal”, vía descarga. Ésta última, la más difícil de conseguir de todas.
La cuestión que planteamos en este post es sencilla: saber cuánta gente y de qué manera consume productos audiovisuales por internet. No es posible medir la cantidad de gente que se baja series de internet y las disfruta en su ordenador, iPod o móvil. Tan sólo sabemos que mucha gente lo hace porque todos lo comentamos entre nosotros. Todos conocemos los torrents, el eMule y Series Yonkis.
El objetivo de la industria televisiva general es despertar de su letargo y ofrecer todo, absolutamente todo su contenido a través de internet, como canal de transmisión complementario al directo, por propia evolución natural del medio, y por la insostenibilidad de la parrilla programática tradicional como sistema de disponibilidad de todos los espectadores. La cuestión es saber medir la masa de gente que consume audiovisuales a través de internet, para poder aplicar fórmulas de rentabilidad lo menos intrusivas posibles y mantener la audiencia.
La problemática es que cada cadena ha lanzado su propia plataforma para colgar su contenido online. RTVE tiene TVE a la carta, Cuatro, Play Cuatro, Telecinco Mi Tele, laSexta tiene Mi Sexta.tv y Antena 3, Antena 3 videos. El resto de cadenas se están incorporando ahora o deberán hacerlo lo antes posible para no quedarse atrás. Todo esto son plataformas de desarrollo propio para cada cadena, y por lo tanto incluyen su sistema de estadísticas propio.
Eso quiere decir que no necesitan de Kantar Media, a no ser que la empresa desarrolle una tecnología que les permita obtener toda la información del espectador que se puede obtener a través de internet, mucho más completa que la que obtenemos por medición de audiencia digital hertziana. Sin embargo, las cadenas tampoco publican la audiencia que tienen sus programas a través de sus webs.
Es una de las ventajas que permite internet. No se mide en tiempo real porque la industria no quiere. En cierto modo, es una medida de autocontrol. Hay bastante competencia entre el día a día como para que además se puedan obtener datos en tiempo real. Sería muy interesante, pero la guerra entre cadenas sería una verdadera batalla campal en la que los heridos seríamos los espectadores.
Interesante saber que Kantar Media no mide la audiencia en los bares, que no se conoce, y que nunca se ha conocido de manera exacta, tan sólo estimada y por otras vías de obtención de datos estadísticos que no son el audímetro, propiamente televisivo.
Dicen desde Kantar que el panel de audiencias en España se diseñó y está exclusivamente diseñado para los hogares, familias y algunos invitados. Esos son los datos que se extrapolan al resto de la población. Por lo tanto, cuando hablamos de que 9 millones vieron anoche la prórroga del Atlético de Madrid frente al Fulham, y 7 vieron el partido completo, y de un 40% de share, hablamos de espectadores en sus casas.
No sabemos nada de la masa de aficionados que se hacina en los bares. Sólo que son muchos, pero no tenemos número. Quizás a Gol Bar le interesaría…
Primetimeblog.tv, blogging to talk about | Y por qué cortan la señal de fútbol a los bares.
Fútbol + Cerveza es un imperativo propiamente español que se disfruta en los bares. Uno los grandes atractivos de los bares son las retransmisiones de fútbol, y gracias a la televisión de pago, mucha gente acude a los bares a ver encuentros que no dan en abierto y por los que no pueden o no quieren pagar. Ver el fútbol en el bar del barrio es un espectáculo único, un hábito social en el que todos ganan: bar en consumiciones y afición por su deporte. Todos menos uno: el operador de tv de pago.
El eterno dilema hasta ahora era que los operadores pierden mucho dinero. Mientras que por un abonado (de uno a cuatro espectadores, por eso de la familia) se generan (pongamos por ejemplo el caso de Gol Televisión) 15€ al mes, en el caso de los bares se genera el mismo beneficio por 40, 50 personas, o incluso más, puesto que el abonado es el dueño, no los consumidores. Claro, que al empresario le interesa: 15€ al mes por hacer una caja de 600 euros por partido, por ejemplo, es una cifra muy rentable.
Digital+/Canal Satélite Digital fue consciente de este hecho en su tiempo e impuso una cuota especial a los abonados propietarios de bares. Ahora los ojos están puestos en Mediapro y su canal futbolístico, Gol TV, quienes han decidido cortar la señal a 7.438 locales por incumplir los términos de servicio. En Mediapro diseñaron una fórmula específica para bares, que amplía la línea de negocio del canal, y en la que realmente todos salen beneficiados. Crearon una señal específica para bares: Gol Bar, un canal con las emisiones personalizadas para este tipo de situaciones, que requiere pagar una cuota especial y que, no estoy seguro de esto al 100%, creo que tiene una programación distinta a la de Gol TV, y opciones del tipo de habilitar el audio directo del estadio sin comentarios.
Esta señal personalizada no sólo “legaliza” la situación, sino que añade valor, ya que por ejemplo, con Gol Bar se suministra una revista específica para bares, con el listado de todos los encuentros, artículos de fútbol y cosas de ese estilo, que complementará la prensa deportiva que tengan… No sé cuanto cuesta la cuota de abono de Gol Bar, pero Digital+ hace unos años la cobraba a razón de unos 140€ el mes. Y de todo esto pienso que pese a ser una coyuntura puramente económica entendida en términos de rentabilidad, lo que me parece mejor de todo es la inciativa de Mediapro creando una señal y servicio de fútbol personalizado para los bares que va más allá de una cuota mensual especial.
Primetimeblog.tv, blogging to talk about | Barça-Madrid ‘09 en los cines: que ocurrió.
La cinematografía DSRL está avanzando por cuestión de segundos. En una tendencia que parece imparable en estos últimos dos años, una de las marcas más importantes en el mundo de la fotografía, Canon, está colocando una de sus máquinas prácticamente a la altura del celuloide. Lo que a priori puede parecer una afirmación aberrante para el mundo profesional, lo cierto es que no hay más que comparar resultados.
Lo que no me esperaba yo es que esta noticia llegase tan pronto. Una de las diferencias más notables de la producción de series de ficción en Norteamérica es el uso del celuloide para captar las imágenes. De ahí esos looks espectaculares y planos imposibles de grabar con otro tipo de cámaras o sistemas. Esto tiene un coste muy elevado, ya que realmente, es un coste de cine, no de televisión (al menos en este aspecto). Greg Yaitanes, director de ‘House’, ha grabado el último episodio de esta sexta temporada completo con una cámara de fotos: la Canon 5D Mark II (de la que hablamos en Especial video de Xataka).
Según comenta el director vía twitter y el equipo de producción de la serie, la experiencia de grabar con esta cámara de fotos ha sido más que positiva. Resulta impensable decirlo, pero sí, la season finale de ‘House’ se ha grabado con una cámara de fotos, poco convencional, pero ya se ha sustituido a la cámara de cine. Y se ha sustituido en las majors de Hollywood, un claro, decisivo, importante e impactante indicador de por donde van a ir las producciones audiovisuales durante dos próximos 2-3 años, puede que más. La cámara da resultados espectaculares en video, y cada vez más aparecen accesorios de cinematografía DSLR que abaratán costes consiguiendo una gran calidad y permitirán un importante acceso a la calidad desde otro tipo de presupuestos.
El hecho de que Hollywood haya dado el paso de sustituir una cámara de cine por una DSLR para una producción profesional de semejante calibre dice mucho. Al parecer, la tendencia ya venía desde el Rockefeller Building, en donde ‘Saturday Night Live’ estrenó hace un año y pico su preciosa cabecera de programa, también grabada con una Canon 5D Mark II (NBC tiene eliminada la cabecera de todos lados, no os puedo insertar el video):
Vía | Engadget
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Hace tiempo que quería escribir sobre esta campaña de Adidas, o por lo menos, guardarla por aquí. Le llevo viendo durante unas semanas en MTV Rocks (antígua MTV | 2). El caso es que me encanta, en gran medida, por la banda sonora que acompaña y casa a la perfección con el estilo marcado por las imágenes. La canción es “Why Can’t There Be Love”, de Dee Edwards. Esta versión de un minuto de duración es la que se emite en MTV Rocks, y creo que aún no ha llegado a España.
El spot consigue transmitir esa sensación casual, freestyle y libre en la que se basa en buena medida el calzado y vestimenta de Adidas. Casi tan bueno como éste de la misma marca, de la colección Star Wars Originals que habla por si sólo, en el que se hace partícipe incluso Daft Punk:
Y para terminar con este pequeño paréntesis publicitario, una recomendación. Hace poco descubrí a alguien que quiero recomendaros si os interesa el buen gusto, la publicidad y la creatividad audiovisual a partes iguales y en buenas cantidades. Os hablo de Jesús Manuel Rubio (@jesusrubio). Jesús, además de buena persona, desarrolla su creatividad como producer en Bassat Ogilvy (si no la conoces, es una de las empresas de publicidad más importantes actualmente). Y no se me ocurre mejor forma que describirlo que pidiéndoos que os paséis por una de sus galerías lomográficas y que veáis este video, que grabó con ¡una Panasonic convencional! en su último viaje a New York, donde descubrió a los geniales Sigur Ròs:
Me fascina la unión que ha conseguido con la calma, tranquilidad y sosiego de los islandeses mezclada con la noción de NYC que realmente es y que todos tenemos en mente casi por inercia. Ese sonido directo, especialmente el de la radio… Una visión totalmente distinta de la ciudad, en la que no hace falta una sola palabra para adivinar en que mundo estamos.
Primetimeblog.tv, blogging to watch about | Todo lo poco que se ha dicho sobre publicidad por aquí hasta ahora…
Los que me conocen desde hace tiempo saben que ‘Lost’ era una de mis series favoritas y de hecho la calificaba como la mejor serie de televisión que se había hecho en los últimos años. Digo era, hasta que abrí los ojos allá por la tercera temporada y me dí cuenta de que ni es la mejor serie, ni mucho menos la mejor que se ha hecho en los últimos años. No sé si la historia conseguirá sorprenderme en lo que queda de temporada. En estos momentos escribo desde lo conocido hasta el S06E04.
Pero hay algo que me llama curiosamente la atención. Observo reacciones desde hace años entre la audiencia de Lost, especialmente en gente fanática de la serie, lo que hemos conocido hasta ahora como lost fanboys. Son personas con verdadera devoción por el show, que defienden a capa y espada cualquier cosa relativa a Lost, sus personajes, sus guionistas y su historia, y creen que nada supera a esa serie de televisión. Capaces de insultar cual trolls a cualquiera sin conocerlo absolutamente de nada, en el caso de que se pronuncie algo en contra de la serie. Fanáticos de la exactitud del argumento, son casi capaces de recordar minuto por minuto de cualquier temporada de la serie y situarse en la trama casi mejor que los propios guionistas. Quizás sea bueno pararse a pensar de vez en cuando y ver… que es una serie de televisión. Punto.
Es cierto que Lost nos ha brindado grandes momentos, en mi opinión, especialmente en la primera y tercera temporadas. Pero he llegado a un punto en que la historia me cansa. Recuerdo que una profesora de guión que tuve no paraba de decirnos… “ojo y cuidado con el flashback, es el recurso de los malos guionistas. Con un flashback se pueden justificar multitud de cosas argumentando que estaban en el perfil…”. No creo que sea este el caso, pero sí que estoy cansado de flashbacks, flashforwards y ahora, flash-sideways o historias paralelas. Lost era una serie pensada para una única temporada y acabó teniendo seis.
Hay algo que me parece de admirar: cómo de un argumento tan sencillo como un avión estrellado en una Isla y sus náufragos pueden salir seis temporadas televisivas que consigan enganchar a tanta gente alrededor del mundo. Lost es, probablemente, uno de los productos televisivos norteamericanos más estirados.
He llegado a un punto (como espectador) en que el argumento me cansa. Ahora unos personajes no son tales, ciertos misterios se explican de formas que hacen que dude de su construcción… El muerto ya no es el muerto, sino que es otro, que su vez se convierte en otro, y luego puede revivir haciendo tal cosa… Acabaré viendo la serie y no podré juzgarla completamente hasta llegar al final, pero reconozco que tras tanto cambio, la cosa me ha aburrido en vez de entretenerme.
Os dejo con una de mis escenas favoritas de la serie, cuando me sorprendía gratamente y veía un buen misterio construido:
Primetimeblog.tv, blogging to talk about | Curiosidades sobre series de televisión: Friends.
En ¡Vaya Tele! nos gusta dar un tiempo prudencial a cada serie cuando estrena temporada. De esta forma intentamos aislar esas extrañas primeras percepciones que nos dejan los estrenos de temporada, el hype que se crea a veces (para bien y para mal) e intentamos analizar por dónde quieren los creadores dirigir cada temporada de una serie. Hoy nos toca poner ya el punto de mira en ‘The Big C‘, y lo cierto es que la cosa no está nada clara.
Muchas veces las series se crecen con el paso del tiempo, o flaquean hasta quedarse en los huesos que acaban dando paso a su cancelación. ‘The Big C’ es una de estas series que se movió en su anterior temporada entre ambos caminos, aunque quiso demostrarnos hacia su season finale que quería estar en el lado de las que crecía con el paso del tiempo y se lo ganó.
Ya estamos metidos muy de cabeza en la tercera temporada, y sinceramente, no veo tan claro que la comedia del cáncer vaya a mantenerse como una de las series que se crecen con el tiempo. Uno de nuestros lectores, Arcade Z nos comentaba al final de la segunda temporada algo en lo que aún estoy de acuerdo:
Mi opinión personal frente a esta serie es muy clara: hay mejores comedias, hay mejores dramas y, posiblemente, mejores series que hayan sabido mezclar ambos elementos; pero ninguna resulta tan especial y bella como The Big C.
‘The Big C’ tiene un carácter especial y humano que se agradece en un elenco de personajes más chalados de lo normal. Y lo sigue manteniendo, pero hay algo que está cambiando y tengo el feeling de que no es al completo para bien. No sé si en el carácter de Cathy Jamison o en el rumbo de esta temporada. Las cosas no eran como antes, y no digo que no fuese positivo volver a unos sentimientos más propios de la primera temporada, sino que actualmente nos encontramos estancados en un punto extraño.
Por una parte, los responsables de la serie han decidido que Paul siga vivo, algo positivo pero que al mismo tiempo empieza a plantearnos una sosa cuestión frente al pasado: ¿Juegos de muertos apareciendo la vida real en el guión? Recordemos a Paul al final de la carrera de Cathy, el ya olvidado Lee y las apariciones de Marlene en la vida de Cathy al principio de la segunda… De momento, en esta tercera temporada no han vuelto a jugar con un recurso tan fácil y visto en cine y televisión.
‘The Big C’ por otra parte, parece haber dejado (o al menos tener la intención de) notablemente el tema del cáncer. Mientras en la primera temporada el tiempo de vida que restaba a Cathy era una constante en las tramas y movía parte del ritmo de la serie, una vez superado el problema ahora lo primordial es el desarrollo de los personajes en torno a la familia Jamison, pero no se quiere abandonar el tema del cáncer.
A algunos Cathy Jamison les está empezando a caer gorda. Parece que estamos viviendo una etapa demasiado cargada por los egocentrismos de un personaje que ahora basa sus actuaciones en el propio capricho, y no en aquellas pseudo argumentaciones en las que la falta de tiempo ponía entre la espada y la pared a un alguien cuyo destino se batía entre entre deprimirse y dejarse morir o realizar sus deseos sin importar las consecuencias en un tiempo muy limitado. Alberto Rey ya ha decidido cambiar el título de la serie a ‘The Big Yoyoyoyoyoyoyoyoyo’.
En resumen, ‘The Big C’ sigue entreteniendo, sigue siendo cómica (el nuevo trabajo de Sean), sigue sorprendiendo (el personaje de Susan Sarandon como Joy no es para menos, por no citar a Ababuo o la nueva vida de Paul) y Laura Linney sigue interpretando de forma magistral pero ya no es esa serie que todos deberían haber visto. Se ha convertido en una comedia más con la que pasar un buen rato si los Jamison te caen bien.
En ¡Vaya Tele! | ‘The Big C’, una de cal y otra de arena para una intensa segunda temporada
Hoy volvemos a recomendar una de esas pequeñas piezas que hacen grande a la televisión. Esa televisión que algunos ya conocen y que otros deberían haber visto, pero que a lo largo de los años ha registrado un momento único. Unas vivencias que no volverán, pero que marcaron mucho de lo que hoy tenemos. Hablamos de nuevo de una pieza documental no precisamente actual: ‘Style Wars‘, un clásico sobre las raíces del grafitti y la cultura hip hop en el Nueva York de la década de los 80, estrenado hace casi 30 años por la cadena pública PBS y que ha pasado a la historia como un documental mítico que deberíamos haber visto.
Un clásico para los más cercanos a la cultura callejera y una pieza de gran valor para el público más curioso. Si te apetece algo que vaya un poco más allá del mero entretenimiento, con una dosis de realidad e historia social contemporánea, ‘Style Wars’ es una buena opción. Si bien es cierto que hablamos de un documental de 1983 que podría parecernos obsoleto, el momento y la temática se han quedado impresos en una realización única, limpia y vigente con el paso del tiempo como pocos documentales del mismo sesgo han sabido igualar.
Atrapado en los 80. Y se hace disfrutar seas nostálgico o no. ‘Style Wars’ intentaba encontrar respuesta a las preguntas que comenzaba a hacerse la sociedad neoyorquina: ¿Por qué los trenes de metro aparecían pintados completamente de la noche a la mañana? ¿Qué significaban esas extrañas firmas en infinidad de muros de NYC? Según relata el documental, en 1980 comenzaba la fiebre del grafitti en la gran manzana. Decenas de jóvenes de entre 16 a 25 años quedaban para expresarse en lo que quizás fuera un nuevo medio.
Un detalle agradecido de todo buen documental que se precie es la abundancia de entrevistas que construyen el verídico relato que ‘Style Wars’ transmite. Preguntas directas, sin rodeos, ni acusaciones, ni valoraciones subjetivas, tanto a los primeros graffiteros de NYC como a familiares de los mismos, autoridades responsables del metro de la ciudad, policías, neoyorquinos a pie de calle, que en 1983 empezaban a preguntarse si esto del graffiti era un arte o eran jóvenes con argumentos propios que defendían que su actividad no era una gamberrada. La popularización del sida en los 80 y la violencia en algunos barrios de la ciudad en los que había movimiento grafitero no ayudaba a una concepción positiva. Pero el documental no se centra en esto, es mucho más blanco.
‘Style Wars’ es grato en este sentido, ofrece muchas visiones del tema en cuestión y como espectador no te quedas sesgado al formarte una opinión histórica básica sobre lo que ocurría en NYC en esa época, pero sin olvidar que está centrado en lo social: sus protagonistas son los actores del movimiento y su primera persona, no el guión histórico. La realización además es clásica y limpia: no existen florituras y el ritmo viene dado por la propia expresión de cada entrevista. Un buen documental con potentes declaraciones, no necesita de más elementos para reternerte ante la pantalla y este rasgo es algo de lo que ‘Style Wars’ puede seguir haciendo bandera casi 30 años después de su estreno.
“Es el hecho de que mi nombre viaje por toda la ciudad”. ‘Style Wars’ no sólo destaca por su variada narrativa en primera persona de la que podríamos quedarnos con interesantes argumentos en la defensa del arte urbano como una nueva expresión, simples quizás, pero claramente explicativos del movimiento, de la historia de ese presente que estaba viviendo una dualidad social muy marcada entre jóvenes y adultos. La sociedad estadounidense tenía los ojos puestos en una Guerra Fría que cada vez se sentía más cercana y el corazón esperanzado en un presidente dispuesto a convertir EE UU en la máxima potencia mundial a nivel económico. El patriotismo era el valor de bandera y la sociedad norteamericana crecía con él.
‘Style Wars’ es historia. Ha pasado a ser un curioso documento social en el que vemos registrados a estos jóvenes totalmente alejados (pero no perdidos) del contexto político-económico, algunos alucinados por el nacimiento del mundo del videojuego, pero todos en busca de una subcultura de la creatividad en un espacio común y desintermediado, la calle o lo que transitaba frente al gran público, en el que se desarrollaba esa expresión personal y manual en la que la informática no tenía ningún tipo de papel porque aún no “dominaba” estas actividades. ‘Style Wars’ me planteó finalmente la moraleja de si en los 80 estadounidenses se vivió una nueva revolución creativa social en el mundo juvenil, casi como ocurrió en los 50 cuando se vivió la Revolución Creativa publicitaria que tanto alabamos y disfrutamos en ‘Mad Men‘.
Mientras que la última no tiene nada que ver y tenía un fundamento industrial, finalmente pasó a la historia como un reflejo de la sociedad en las piezas publicitarias; y lo curioso es que con el paso del tiempo tanto el hip hop como el grafitti y parte de la cultura urbana, acabaron comercializándose en la industria del ocio y el entretenimiento. ‘Style Wars’ se postula como un documento único para entender el por qué y el origen de una expresión social que a día de hoy nos mueve a muchos e incluso llega a conformar un estilo de vida para un amplio público. Un documental mítico, entretenido, histórico y que te hace pensar sin que te duela la cabeza.
En ¡Vaya Tele! | Documentales
En ¡Vaya Tele! | ‘Exit through the gift shop’, una historia entre la suerte, el surrealismo y el street art
Uppleva TV, o Puleva TV (como ya la llaman algunos) es nuestra imagen de la semana en ¡Vaya Tele!. Parecía un fake cuándo la noticia saltó a todos los medios, pero es tan real como la vida misma. IKEA ha lanzado su modelo de televisor que ha contentado a más gente de la que esperaba. Aún no está en tiendas y muchos son los que han aclamado en todas las redes sociales un “Sí, la quiero”, a esta tele.
El modelo, en blanco y con capacidad de integración en todos los mobiliarios de la firma sueca, es Full HD, LED, incluye Wifi, lector de tarjetas CF, Blu-ray y DVD integrado, Smart TV y por supuesto, puertos HDMI y USB. Se venderá en varios tamaños distintos y se rumorea que el precio será de 710 euros. Llegará a España en otoño de este mismo año, y todo se controlará con un único mando a distancia.
Uppleva TV es llamativa y ha gustado. Teniendo en cuenta que casi todos los modelos de televisor son negros, IKEA busca ahora un nuevo cambio para adaptar la televisión a toda su línea de muebles y diseño, aunque también es cierto que por más de 700 euros actualmente puedes adquirir un televisor de marcas más conocidas (el fabricante de esta tele serán los chinos TCL) y de sobradas prestaciones de tv conectada, aunque habrá que probar este interesante modelo planteado por los suecos. ¡Lo único que espero es no tener que montar la circuitería interna de la tele!
Vía | Xataka
En ¡Vaya Tele! | La imagen de la semana
Seguramente te has preguntado alguna vez quién decice los contenidos que vemos en un programa de televisión. O en los informativos. En el caso de un programa convencional, como el matinal ‘Espejo Público’ de Antena 3 la persona que decide los contenidos es el Director de Programa. Aunque no es únicamente la función que tiene… es uno de los cargos máximos más prestigiosos, valorados y reconocidos del medio.
Hoy conoceremos un poco más a esta desconocida figura televisiva (por la sociedad), que además de ser clave en la construcción y desarrollo de un programa, forma parte de una profesión harto complicada en su acceso y formación. La dirección televisiva no tiene docencia especializada, si no que se accede a ella a través de las carreras de Comunicación Audiovisual o Periodismo, siendo la gran mayoría de directores de programa de nuestro país, periodistas.
¿Recordáis cuando hablamos del Realizador en nuestra pasada edición de Quién es quién en televisión? Dijimos que eran los responsables supremos de lo que vemos en pantalla a nivel técnico y visual, pero ¿qué hay de los contenidos? Los directores de programa están al nivel de los realizadores y vienen a cubrir principalmente este ámbito: son los responsables directos del contenido que emite un programa.
En este artículo abordaremos la figura del Director de Programa desde el directo. Una emision en directo es notablemente más emocionante para un Director que un programa postproducido. En un directo no hay tiempo para pensar. Se necesita energía, anticipación, conocimiento, concentración, reflejos y unas elevadas nociones de estrategia. Pero sobre todo es necesaria una persona que concentre toda esa capacidad y ejerza de cabeza de león.
¿Te suenan los famosos índices de share? “Ana Rosa Quintana hizo ayer un 17,6% de share”, “‘Espejo Público’ un 13%”… Los Directores de Programa tienen un objetivo principal por encima de que la emision de un programa sea correcta: conseguir un dato concreto de audiencia o bien mantener el programa en unos márgenes aproximados, aunque no sólo influye en este dato el trabajo del Director de Programa ya que las decisiones de parrilla y el trabajo del programador también afectan mucho.
Para conseguir un determinado porcentaje de share, son necesarias unas estrategias de competición y decisión de prioridades sobre el directo con otras cadenas, sobre la marcha. En un ritmo frenético en el que puede que tengas hasta menos de 30 segundos para pensar y decidir que debes hacer. Y ahí es donde entra la capacidad del Director.
Cada programa es casi una partida de juego para un Director de Programa. Hay diversión, hay momentos duros, escenas emocionantes y auténticas oportunidades en los que hay que reaccionar. Los resultados finales del rendimiento de un Director de Programa se medirán principalmente en dos informes: los índices de share y rating cosechados, y la curva de audiencia, minuto a minuto.
El Director de Programa está presente en todas las fases de elaboración del mismo: selección de contenidos, reuniones de escaleta, reuniones con la cadena de emisión, … pero sobre todo en el control de realización. Está monitorizando constantemente lo que hace la competencia sobre su directo: qué temas están dando, dónde se encuentran situados y sobre todo, cuándo se van a publicidad.
En función de esas variables, el Director irá moviendo contenidos y secciones según la estrategia que decida personalmente, importancia e interés, y también decidirá cuándo el programa debe de irse a publicidad según la cantidad de bloques publicitarios que le imponga la cadena, y que se los comunicará diariamente el Departamento de Continuidad.
Otra de las funciones clave del Director de Programa es la distribución de tiempos en un programa. Si tenemos un directo de 3 horas diarias, dos cortes publicitarios de 3 minutos y uno de 8, ¿cuántos contenidos y secciones necesitaremos diariamente? Y de esa selección y elaboración de contenidos, ¿qué duración le concedemos a cada uno de ellos? ¿Y en qué orden los emitimos para que resulten lo mas interesantes posibles y capten al mayor número de personas?
Todo eso forma parte de las responsabilidades del Director de Programa antes de sentarse en el control de realización y durante la emisión, hasta el fin de la misma.
Un programa está compuesto por un equipo grande de personas. Gracias a el trabajo de todas ellas el contenido se puede realizar y llega a nuestras pantallas, pero todos necesitamos un líder de equipo. Ese Jack Shepard que guíe al equipo hacia un común lugar que es la emisión. Ese debe ser el Director de Programa, que al igual que el Realizador, debe ser una persona que sabe sacar lo mejor de su equipo y debe saber motivarlo sin perder de vista la guerra diaria en la que se introduce.
Como hemos comentado estamos abordando la figura del Director de Programa desde la visión de un directo. Un directo requiere una organización auténticamente procesionaria, en la que cada persona tiene muy claro el papel que representa y sus funciones. ¿Quién decide y coordina todos estos equipos? El Director de Programa, aunque evidentemente se servirá de sus ayudantes y sus responsables de departamento para coordinar toda la cadena, de manera que las cosas se construyan según lo planificado cada día.
En ¡Vaya Tele! | Quién es quién en televisión
En ¡Vaya Tele! | Quién es quién en televisión: El Realizador
El Gobierno ha comunicado a los operadores de TDT que tiene intención de reducir canales en el espectro radioeléctrico. El Grupo Antena 3, Mediaset España, laSexta, y hasta TVE podrían contar con la mitad de espacio en un futuro, lo que supondría tener que prescindir de algunas cadenas en abierto. El motivo de esta decisión es la reasignación de frecuencias para el despliegue de las redes 4G y otros soportes de comunicación para movilidad.
De momento no hay nada cerrado pero uno de los argumentos que el Gobierno está poniendo a las cadenas es que una TDT con canales que no superan la barrera del 2% de share son inviables a largo plazo. Los operadores claramente no comparten la decisión, perderían una importante parte del negocio, sobre todo el de arrendamiento de las frecuencias de las que son licenciatarios.
Todo esto deberá solucionarse antes del 1 de Enero de 2015, fecha para la que habremos tenido que resintonizar de nuevo todas nuestras teles, y para la que probablemente nos quedemos con la mitad de canales. La intención en mi opinión es clara, razonable y justificada: economizar la banda. Demasiados canales para operadores demuestran la incapacidad de gestionar bien el espacio al 100% más allá de alquilar las frecuencias a terceros. Y para que alquilen grupos privados el espacio radioeléctrico, que lo alquile el Gobierno.
Demasiados privilegios para determinados grupos, en los que en cada uno suele haber al menos una historia de fracaso (Veo7, laSexta 2, ¿Energy?...). Quizás los nuevos usos de las bandas radioeléctricas que ocupan esos canales de televisión ahora sean más eficientes con otros medios. Eso sí, una de las cosas que se ponen en peligro es la Alta Definición. Algunos grupos podrían prescindir de las versiones en HD de sus canales al necesitar más espacio para la emisión. Interesante se va a poner el panorama.
En ¡Vaya Tele! | Legislación
Paramount Channel es ya el canal que ocupa la frecuencia de La 10 en el múltiplex de Vocento en nuestra TDT. Un nuevo canal de cine en abierto, dedicado a los grandes clásicos y que esta vez viene de mano de uno de los estudios más importantes del mundo. Así mismo, el lanzamiento de Paramount Channel inicia una nueva estrategia de Viacom Intl. Media Networks a nivel global: la intención es lanzar este canal de cine en abierto en todos los países posibles. España será el piloto de esta aventura.
Para conocer todas las claves de este canal que contará con más de 600 títulos al año, en ¡Vaya Tele! hemos estado hablando con Antonio Campo Da’llOrto, Executive Vice President of Music Brands & Managing Director of South Europe de Viacom International Media Networks. Paramount Channel arranca mañana viernes 30 de Marzo en abierto a través de TDT con el 40 aniversario de ‘El Padrino’. Así serán las claves del nuevo canal.
¿Qué diferenciará a Paramount Channel del resto de canales de la TDT española?
Pienso que sea la primera oferta de cine que tenga un brand que ya sea reconocido. laSexta 3 ha hecho un trabajo muy bueno, hay que decir, y ha sido un elemento de inspiración.
El hecho de que una cadena se llame como uno de los estudios más reconocidos de la historia del cine para mí nos va a dar un posicionamiento también que pensamos será de cine clásico y de calidad. También creemos que en un ambiente como la TDT española dos cadenas de cine van a caber tranquilamente.
¿Cómo ves el panorama de la TDT en España?
Es una panorama interesante. En España estamos encontrando un equilibrio que otros países aún no han encontrado que es tener una television en abierto que tenga un número de canales que nos sea demasiado alto, y que cubra un poco la base de cada tipo de interés. Porque después si quieres más vas a la tv de pago.
Para nosotros este equilibro es bueno, y esperamos que en otros países ocurra. En plan editorial para mí es un momento bueno. Lo que esperamos que encuentre un equilibrio mejor es la publicidad, porque en los últimos dos años ha bajado mucho. Nuestra idea es que sea sólo un hecho temporal, y después de la crisis creemos que el mercado va a resurgir.
Vuestra competencia directa es laSexta3 en España. ¿Qué tiene Paramount Channel que no tenga laSexta3 o no vaya a tener?
La verdad es que son una buena cadena. Nosotros lo que pensamos llevar es el posicionamiento de Paramount. Ya lo tenemos en el nombre, el hecho de poder llegar a esa library que es muy famosa pienso que nos dará un posicionamiento distinto.
Las dos cadenas van a convivir bien. Pero como decía antes, pienso que nuestra peculiaridad está en nuestro nombre. El hecho de ser parte de un estudio que tiene 100 años de vida.
¿Veremos algo de producción propia?
De momento lo que vamos a ver es la parte que con el estudio Paramount en Hollywood estamos seleccionando de todo el material que ellos tienen de las películas que ya han hecho. Considera que algunos de estos materiales han sido utilizados en los de DVD, pero muchos otros aún no han sido utilizados.
¿A qué target comercial váis?
A un target más ancho que el que persigue MTV. Esta cadena va a un target 18-49, aunque los que verán la película irán más allá de los 49 años, pero la concesionaria de la publicidad (be_viacom) va a comercializar mejor este target.
Desde el punto de vista de la estrategia, Paramount Channel es un canal que se lanza por primera vez en España. Creáis franquicia aquí con la idea de exportarla fuera si el modelo funciona. En ese caso, los Paramount Channel se llevarán desde España o las franquicias se gestionarán desde fuera de nuestro país?
Digamos que en esta aventura hay varias partes. Hay una parte que es la adquisición de los derechos que manejamos en Los Ángeles, porque allí tenemos nuestros estudios. Hay otra parte que es creativa y que está en Milán, y la otra parte es programacion que es donde España en el plan de promoción puede jugar un papel más importante porque será la primera cadena que va a inspirar las otras. Sabemos que para España es una ocasión porque el resto serán todas en abierto.
Os pasa como a laSexta3. Sois un canal centrado en un tipo de cine que ha hecho historia dentro de la industria y por ende, en el mundo. En su mayoría estáis compuestos por películas no comerciales, de bagage de catálogo… ese tipo de películas que todo el mundo debería haber visto o que volveríamos a ver otra vez porque son míticas. Lo que etiquetamos como “buen cine de verdad”. ¿Hay un nuevo nicho de mercado en España con este fondo de catálogo clásico de calidad?
Yo pienso que contar historias es algo que la tv, el cine, el teatro… hacen todos los días. El cine ha demostrado en los últimos 100 años que tiene más fuerza que los otros medios para contar historias, porque, la historia que el cine cuenta sobrevive al tiempo mucho más que la historia que la tele puede contar a través de un reality o a través de un tv movie.
Y para nosotros ésta es la fuerza de esta operación. Cuando tienes esas historias puedes seguir contándolas a personas que no la conocen o que la quieren ver otra vez. Me gustaría saber, por ejemplo, cuántas personas no han visto nunca ‘El Padrino’, yo la ví ya como cinco veces y la próxima será la primera en español. Para mí son cosas que forman parte del imaginario del mundo. El imaginario del cine es uno de los imaginarios más ricos del mundo, y en ese sentido espero que añada algo al panorama media.
De momento, Paramount Channel se lanza en versión lineal. En el futuro ¿hay algún plan de VoD, aplicación para tv conectada, tablet, movilidad o similares?
La idea de momento es de tener sólo la versión lineal, ya que somos nosotros los que manejamos para Paramount Studios este servicio lineal. Pero Paramount con sus acuerdos con las distribuidoras ya tiene esos derechos cubiertos, ya sea con Netflix, con Apple o Digital+ y entonces no hay intención de ir allí. Porque ya hay planes, no porque no sea interesante.
Respecto a los bloques publicitarios… ¿qué cantidad de anuncios, duración y cómo se distribuirán estos bloques en la emisión de películas?
La idea es tener máximo cuidado con esto. Queríamos tener máximo dos bloques por hora e intentar ponerlos con una lógica que no es la lógica televisiva. He trabajado muchos años en Telecinco y cuando teníamos que poner los bloques en la película, intentábamos poner los breaks en los momentos más emocionantes. Cuando haces una cadena de películas, sabes que los que están allí, están porque son apasionados del cine. Entonces en este caso intentamos ponerlos cuando un momento se acabó, no cuando estaba es un momento interesante porque pensamos que es una manera mejor de tratar con la persona que ya entiende o le gusta el cine.
Hace unos días el Gobierno comunicaba que quiere reducir canales en los múltiplex concedidos a los operadores. Vosotros estáis dentro del múltiplex de Vocento, si finalmente llegase a ocurrir esto y se reduce el mux a la mitad, ¿cómo lo haríais? ¿Pasaríais a ser un canal de pago como SET en su momento?
La verdad es que es un camino largo. Nunca hemos visto en ningún país cerrar cadenas que van bien. Lo que el Gobierno ha comunicado a todos es que le interesa tener más espacio para vender banda a otros operadores. Como la cuestión no es cerrar canales sino vender más banda… la intención es muy clara y muy comprensible, de economizar bien la banda, así que no estamos preocupados.
Actualización: Paramount Channel emitirá las películas en español y en versión original con subtítulos.
En ¡Vaya Tele! | Paramount Channel aterrizará en la TDT en abril con 24 horas de cine
Después de tanto tiempo de silencio, una de nuestras series más adoradas ha vuelto. Don is back, y al parecer no sólo ha contentado a los audímetros estadounidenses marcando record de audiencia en la producción, si no que también se ha llevado de calle a casi todos los seguidores y crítica internacional. Abundantes buenas opiniones rodean esta esperado reencuentro que ya está aquí después de 17 meses de espera.
Aunque Canal+ marcará el 20 de Mayo el estreno español, muchos ya han podido ver el primer doble y largo capítulo que nosotros ya hemos comentado, pero ¿a tí que te ha parecido? ¿Estás preparado para afrontar una nueva época? En ¡Vaya Tele! Respuestas hemos abierto la veda:
¿Qué te ha parecido la vuelta de la quinta temporada de ‘Mad Men’?
La semana pasada os preguntábamos si era posible hacer en España series televisivas arriesgadas o no tendrían éxito. La respuesta más valorada ha sido la de haverto:
¿Crematorio es una serie arriesgada? Se puede decir que ha tenido éxito sin tener que hablar mucho de la Pantoja ni meter niños y adolescentes con las hormonas saltonas. En España, por desgracia, el modelo de producción de series se parece mucho al de las películas, esto es, cargar en el impacto mediático del reparto (un saludo a Miguel Ángel Silvestre), amplificar el target de audiencias incrustando a martillazos subtramas de niños repelentes y niñatos y dejando al pobre equipo de guionistas un esquema de chico conoce chica, chico conoce a más chicas, la chica conoce a más chicos y se sorprenden en la ducha, etc. y da igual que sea en un internado o en un barco que navega hacia la isla de Lost. No entiendo por qué las productoras no se hacen una hoja de ruta, apostando poco a poco por la calidad y la originalidad, y luego por la calidad, la originalidad y el presupuesto.
Ya sabéis que para participar tan sólo hay que dirigirse a la sección ¡Vaya Tele! Respuestas y dar tu opinión.
En ¡Vaya Tele! Respuestas | ¿Qué te ha parecido la vuelta de la quinta temporada de ‘Mad Men’?
Mítico es el debate de que tal película o tal serie es un calco de tal otra a lo largo de la historia de las producciones. Con ‘The Walking Dead’ pasan bastantes cosas curiosas, una de las principales que pese a ser un producto mainstream haya calado tan bien en casi cualquier tipo de públicos dada la temática creepy y los zombies tan magníficamente caracterizados que se permite la producción.
El hecho es que el caso ‘Lost’ vs ‘Avatar’ y a su vez ‘Avatar’ vs ‘Pocahontas’ me hacen pensar que únicamente existen casi un par de historias en las que se basa casi todo, y de esta forma el mainstream consigue llegar a a los niveles que marca. Al fin y al cabo es como si volviésemos a darle vueltas a la estructura narrativa clásica de introducción-nudo-desenlace sobre la que se articula en 95% del mercado audiovisual que triunfa en el mundo. Seguro que en alguno de los episodios de ‘The Walking Dead’ has tenido un dejá vu con ‘Lost’, y es que llega un punto en el que puedes pensar en que se trata del mismo esqueleto disfrazado de una disinta piel. Infectada.
¿En qué se parecen ‘The Walking Dead’ y ‘Lost’?
En ‘Lost’ se pasaron seis temporadas perdidos. En ‘The Walking Dead’ tampoco hay rumbo. Todo se ha quedado atrás en alguna parte, y el grupo de personajes va estableciendo una vida nómada según encuentren un lugar seguro. De igual forma que los losties encontraron las estaciones de Dharma y sus personajes, el reparto de TWD localizó la granja de Hershel y ahora se dirigen de nuevo a ninguna parte.
Atlanta es la nueva Isla y las afueras son esa playa en la que se estableció el campamento inicial para comenzar la trama.
Tanto en TWD como en ‘Lost’ tenemos un líder (Rick Grimes – Jack Shepard), un contralíder (Shane Walsh – Sawyer), un triángulo amoroso (Kate – Lori) y un cuadro de personajes muy similar. Podríamos establecer una relación entre ambas series con sus semejantes casi con todos ellos. Otro tema que también destaca en TWD es que tenemos un reparto de actores en el que están presentes casi todas las razas, aunque este tema es una constante en los últimos años.
Al igual que Kate, Lori y sus decisiones han sido el motivo principal de enredo entre las relaciones entre líderes y contralíderes que en TWD comienzan de forma unida.
En el caso de TWD tenemos otro grupo de personajes que contrarresta al principal. Van en paralelo a la trama y no se sabe nada de ellos. El único dato que tenemos desde la segunda temporada es que todo el mundo está infectado. Desarrollan el “gen zombie” tras las muerte, bien sea por una mordedura o bien sea por muerte de cualquier otra causa. Es el único denominador común que comparten.
Siempre he pensado que Los Otros en TWD corresponden a los walkers. Sin embargo, a medida que las tramas han avanzado comienzo a pensar en la posibilidad de que existan otros grupos de personajes que vengan a hacer de Los Nuevos Otros.
Si en ‘Lost’ cualquier cosa en la que estuviese involucrada la Iniciativa Dharma nos provocaba una incontrolable sensación de suspense, curiosidad y duda a partes iguales, el reflejo en TWD podría ser la propia infección de la que no se sabe nada. El autor de la serie tampoco tiene intención de revelarlo ahora mismo (¿te recuerda a otro cierto autor conocido?).
Cada vez que se ha producido un intento de explicación o de aporte de algunas claves, veíamos como el suspense aumentaba y parecía que íbamos a entender el por qué de las cosas. Igual que en Dharma, sin embargo, nos dejan con la miel en los labios hasta nuevo aviso (recordemos el centro de refugiados). Y de ahí en adelante. Una sensación que puede llegar a ser frustrante si no se resuelve pero mientras tanto nos mantiene pegados a la pantalla.
‘The Walking Dead’ me entretiene, engancha. Pero no todo lo que entretiene es sinónimo de una impecable producción, y menos si hablamos de un producto mainstream. Mientras los creadores dedicen hacer o no hacer un nuevo ‘Lost’, se permiten estirar las tramas al más puro estilo isleño, mezlcando historias, triangulando personajes y matando poco a poco a los que parece que calan por su simpatía.
Al igual que ‘Lost’, ‘The Walking Dead’ acaba siendo una serie de personajes en la que cualquier circunstancia se puede dar en un entorno tan hostíl rodeado de walkers. Mientras los personajes nos sigan calando pese a ser más planos que un folio en blanco podremos estirar el chicle una importante longitud. Hasta que se rompa.
Pese a no esperar grandes resoluciones por parte de ‘The Walking Dead’, puesto que su cometido principal es entretener, si que me gustaría ver resuelto de agluna una forma que resulte verdaderamente sorprendente más allá del maquillaje el tema de la infección, antes de que sus autores se autoproclamen idiotas y digan que tampoco entienden nada de la serie, pero acaben forrados de éxito hasta los ojos.
En ¡Vaya Tele! | ‘The Walking Dead’ y su propósito de enmienda
Jon Sistiaga vuelve a su casa patria con otro impactante trabajo, esta vez de nuevo en clave de documental. Un arriesgado trabajo periodístico le ha llevado, a él y a su equipo, esta vez a La Bestia. Ese es el nombre por el que se conoce a un tenebroso tren de mercancías que cruza México hasta la frontera estadounidense, en el que se suben diariamente cientos de migrantes para intentar alcanzar el sueño americano.
Jon ha querido ser por un día uno de esos migrantes, montando a bordo de La Bestia y hablando con los protagonistas en primera persona, mientras vivía este fatídico viaje en el que cada trayecto se cobra mutilados al caerse del tren, robados, humillados, violadas, secuestrados e incluso asesinados. “Sobre todo no te duermas” es una de las frases que quedan grabadas en un documental compuesto por ingredientes 100% de realidad y otros 100% de alto impacto.
Los que conocéis la carerra de Jon y lo que ha sido capaz y es capaz de hacer por un buen reportaje, en este documental no dejará indiferente a nadie. Plantea seriamente el problema, va al grano desde el minuto cero y consigue hacerte partícipe del terrible viaje, aunque no penetra en exceso en historias personales de los migrantes en los que se encuentra en los vagones si no que se ocupa de señalar directamente la situación, punto que se agradece. El simple hecho de dar a conocer a La Bestia desde dentro y que hayan salido ilesos, hace que merezca la pena visionar la cinta. Aunque según relata, dicho tren es únicamente la punta del iceberg del problema.
Narcos, mafias, secuestros de maquinistas, compinches y tráficos completan la trama. Quizás Sistiaga sea únicamente uno de los pocos periodistas de investigación nacionales preparados para un reportaje de este calibre en el que te preguntas constantemente cómo es posible que se haya metido en una situación tan inestable en la que en cualquier momento puede ocurrir cualquier cosa y consigan llegar a la frontera.
Una cinta de 53 minutos para los que están dispuestos a acercarse a la realidad más cruda, dramática e impactante que se estará emitiendo en Canal+ durante los meses de Marzo y Abril en distintos horarios.
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Seguramente en algún momento de tu vida, probablemente cuando eras niño, creías que la tele la hacía el cámara y el presentador, ya que no se ve a mucha más gente deambulando por un plató. Incluso a día de hoy lo cree así mucha gente. La realidad es que tras un programa de televisión convencional puede estar implicado un equipo de entre 20 hasta 100 personas dependiendo del caso, siendo entre 40 y 60 la media más habitual para casi todo tipo de producciones.
Si hablamos de series, es muy probable que el número se nos dispare aún más. Hoy iniciamos una sección especial en ¡Vaya Tele! en el que levantaremos las cartas del quién es quién en televisión, y hablaremos sobre todos aquellos responsables implicados en la creación de un programa tras la pequeña pantalla. Cuales son sus funciones, qué hacen y por qué están ahí hasta que el programa llega a nuestras pantallas. Comenzaremos hablando de una figura auténticamente clave para la televisión: El realizador.
El señor que vemos en el vídeo es el mezclador, y las órdenes que escuchamos de fondo (“going two, take two!”) es la voz del realizador del directo. Aunque hay muchos tipos de realizadores, se podría decir que suelen vivir en “un cuarto oscuro lleno de teles”. Es lo que se conoce como el control de realización. Junto con el director de programa, son los responsables directos de lo que ocurre en la emisión, tanto para bien como para mal. Están presentes en casi todo el proceso de creación de un programa, pero sobre todo, en el desarrollo y puesta en escena del mismo. Los realizadores requieren de una formación muy amplia y técnica que incluye la de dirección y montaje cinematográfico, además de la gestión de contenidos.
Realizar es sinónimo de dar forma, ejecutar creatividad y convertir en imagen un guión. En un directo, el realizador es el encargado de “pinchar” las cámaras, cambiar plano, conferir ritmo y sentido a la emisión. Su mano derecha es su equipo de cámaras, que encuadran a sus órdenes según lo que él necesite: un plano general, un corto, un detalle, … Y entonces, ¿el Ayudante de Realización quién es? Yo diría que su ángel de la guarda, pero eso lo veremos más adelante.
Cuando nos encontremos ante un nuevo programa, tendremos un nuevo escenario para desarollarlo que es lo que comunmente conocemos como plató de tv. Dentro de ese plató existen varios espacios en los que se puede desarollar el contenido: los sets. Un plató puede contener varios sets, una o varias gradas de público y espacios exteriores.
Para mostrar cada uno de esos sets necesitamos cámaras, tantas como planos busquemos aunque el objetivo es siempre economizar y aprovechar los recursos. La colocación de estas cámaras, la decisión de los planos y la ubicación de los presentadores o actores la dictamina el realizador, en base a sus criterios de estilo y las míticas reglas de la realización, como el eje de acción del que ya os hablamos hace tiempo.
¿Qué se queda fuera del ámbito directo del realizador? El contenido. Si bien hemos dicho que él es uno de los máximos responsables del programa, el contenido es desarrollado por otra parte del equipo humano (guionistas, redactores y directores de programa). El realizador se encarga de la técnica, únicamente da forma a ese contenido y lo convierte en imagen, lo dota de ritmo y lo hace suficientemente atractivo como para el espectador.
Algunos realizadores intervienen más activamente en la creación de un programa, son multidisciplinares, pero su cometido principal es la forma y la técnica en sentido estricto. Un buen realizador debe conocer perfectamente a su equipo de trabajo, las escalas y responsabilidades de cada engranaje de su cadena e idealmente, debe haber pasado por todos los puestos que forman parte de un programa. Debe entender y saber solucionar las dificultades y complejidades que pueden aparecer en cada fase de elaboración de un programa.
Un buen realizador tiene estilo propio. Además de saber ejecutar bien su trabajo, confiere una forma especial de hacer las cosas, tiene una firma característica que puede gustar más o menos al espectador, pero le caracteriza, como los constantes movimientos de cámara de Alex Miñana en la realización de ‘El Hormiguero’ que dotan de ritmo constante al programa. O el uso del zoom de Valerio Lazarov.
Fuera de nuestras fronteras, el realizador es el TV producer o directamente, el director del programa. Pero todos ellos saben hacer muy bien dos cosas. Una es utilizar las técnicas correctas en la situación ideal. Todo lo tiene medido al milímetro, es capaz de ver una imagen con total exactitud en su cabeza antes de ser grabada. Es creativo. Tiene imaginación. Tiene reflejos. Es serio y suele saber dibujar. En la boda de los Príncipes de Asturias, Javier Montemayor utilizó un travelling en cámara subjetiva que simulaba la vista personal de Letizia en su entrada en la Iglesia, haciendo partícipes a todos los millones de espectadores de ese momento tan especial y al mismo tiempo personal, como si estuviesen en el lugar de la Princesa.
Lo otro es saber crear equipo. Como hemos dicho, un buen realizador además de tener firma sabe aprovechar el máximo de su gente. Conoce bien a su equipo, las posibilidades y limitaciones de cada uno, así como las técnicas necesarias para motivar al que lo necesita o se lo merece. Crear un buen ambiente de trabajo es esencial, y los programas que lo tienen de alguna manera lo dejan plasmado en su realización.
Chicho Ibánez Serrador, Pilar Miró o el mítico Valerio Lazarov son y han sido realizadores famosos que han pasado a la historia de la televisión en España.
En ¡Vaya Tele! | Quién es quién en televisión